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¿ Qué es la Desnutrición Infantil?

La infancia es considerada como una etapa trascendental en el proceso evolutivo del hombre, caracterizada por dos fenómenos: crecimiento y desarrollo. Para que éstos fenómenos se produzcan con total normalidad, es fundamental una adecuada nutrición y una adecuada estimulación.

La nutrición a su vez está sometida a factores condicionales: algunos fijos, como el potencial genético del individuo, y otros dinámicos, como los factores sociales, económicos y culturales, que pueden actuar en forma favorable o desfavorable.

Cuando se quiebra el conjunto armónico de factores y se ve alterada la nutrición, se interrumpe el crecimiento y desarrollo, y aparece entonces la desnutrición infantil.

La desnutrición infantil nace, en la mayoría de las ocasiones, como consecuencia de una pobreza extrema sustentada en el alcoholismo, la falta de legalización de la familia, el analfabetismo, la falta de inserción laboral por falta de capacitación, el saneamiento ambiental escaso y promiscuidad. Éstos entre innumerables condicionantes hacen que un niño no logre un normal crecimiento y desarrollo, ya que esta pobreza extrema anula en sus padres o tutores la capacidad mínima para satisfacer sus necesidades básicas.

Podemos considerar entonces a la desnutrición como resultado final del subdesarrollo, en donde el niño sufre el mayor impacto por depender de terceros para su cuidado y crecimiento. Por esto la desnutrición infantil no es solo un problema de falta de alimentos, es un conflicto social más profundo que debe ser tenido en cuenta a la hora de brindar soluciones.

Efectos de la Desnutrición Infantil  - Daños a la Sociedad

Los estragos que provoca la desnutrición que se padece en la infancia son los más lamentados por una sociedad, ya que en esta etapa el mayor impacto lo sufre el cerebro del niño, en el que se producen alteraciones metabólicas y estructurales irreversibles.

Asimismo la suerte del sistema  nervioso central está determinada en los primeros años de edad, más exactamente en los primeros 18 meses. Si durante ese tiempo no recibe una adecuada ingesta de nutrientes, el niño se trasformará en un débil mental y en el futuro nada podrá hacerse para revertir esta situación.

Este daño no solo afecta al individuo, sino que a la sociedad entera, ya que la principal riqueza de un país reside en su capital humano, y si éste se encuentra dañado, se diluye la posibilidad de creer en un futuro promisorio. Por ésto reiteramos que sólo en los dos primeros años de vida se puede actuar sobre la desnutrición con grandes posibilidades de éxito. Luego de este periodo, la recuperación se torna más difícil, casi imposible.

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